sábado, 9 de enero de 2010

Declaraciones políticas 2009

Declaraciones de principios de temporada 2009/10

Todos los temporeros podrán entrar a los albergues pero el control será más estricto
La Junta advierte de que no se darán tantos billetes de autobús y de que se articularán medidas concretas en cada municipio si fuera necesario
Rocío Palacios, Teresa Vega e Irene Sabalete, ayer tras la exposición de las conclusiones del foro. /CELIA MONDÉJAR
«También la inspección de trabajo se hará con más rigor y seriedad»
Podrán entrar todos los que vengan, pero se les controlará de forma más exhaustiva para evitar situaciones innecesarias. Es, básicamente, la conclusión a la que ayer llegó el Foro Provincial de la Inmigración tras la reunión que mantuvo de cara a preparar la próxima campaña de la aceituna.
Según aseguró la delegada del Gobierno, Teresa Vega, y como ya había adelantado hace unos días, «finalmente podrán hacer uso de los albergues para temporeros todos los inmigrantes que lleguen hasta la provincia porque la ley de Extranjería dice que hay que prestar ayuda humanitaria a todos los que vengan de fuera». Eso sí, el mensaje es el mismo del año pasado y del anterior: no hace falta mano de obra foránea porque la demanda de puestos de trabajo queda más que cubierta con los desempleados que existen en la provincia.
Aún así, y aunque la Junta sigue haciendo campañas en los lugares de procedencia habituales de los temporeros para insistir en que difícilmente encontrarán trabajo en un tajo de aceitunas, la complicada situación económica hace presagiar que de nuevo este año, y a pesar de los avisos, los inmigrantes volverán a deambular por las calles de muchos pueblos de la provincia en busca de un jornal.
Se les prestará ayuda social y humanitaria a todos, la Junta lo deja claro. Pero también se les controlará más. «Llevaremos un control muy riguroso de cada una de las personas que entra a cada albergue, de su procedencia, incluso hay centros que cuentan con 'web cam' para identificarlos», explicaba ayer la delegada del Gobierno, que también recalcaba que se limitará el reparto de billetes de autobús para que los temporeros que no encuentran trabajo en un pueblo se vayan a otro. «Se va a ser más riguroso, se va a planificar esta medida de forma más restrictiva», manifestaba Vega.
Asimismo, tanto la delegada del Gobierno como la coordinadora de Políticas Migratorias, Rocío Palacios, insistieron en que «también la inspección de trabajo se hará con más rigor y seriedad», persiguiendo a aquellos empresarios que contraten a trabajadores sin permiso y «haciendo valer el convenio marco que dice que quienes contratan deben proporcionar vivienda a sus empleados», apuntó Palacios.
Al mismo tiempo, Teresa Vega habló de «otras medidas excepcionales que ya está previsto poner en marcha con los ayuntamientos en que caso de que se produzca alguna situación de emergencia» y aunque no quiso adelantar de qué se trata exactamente, sí quiso dejar claro que «se va a reforzar la seguridad» y que «se estudia la implementación de medidas concretas en cada municipio».
La delegada insistió en que el dispositivo «no va a ser el mismo» que otros años porque, al margen del modelo «permanente», se están «estudiando medidas concretas con cada ayuntamiento donde hubo momentos de saturación de albergues».

Experiencia de una voluntaria de la Plataforma, campaña 2008-09

MI EXPERIENCIA CON LA INMIGRACIÓN, MI EXPERIENCIA CON LA VIDA

Cuando en diciembre de 2008 me propuse acercarme al albergue temporero de Puente Génave para ver si necesitaban que se les prestara ayuda, no me podía imaginar que, casi a mediados de marzo, aún estaría pisando su suelo, para ofrecer una ducha a la última persona que, en calidad de inmigrante, agotó la temporada aceitunera en nuestras tierras.
Hacía falta bien poco: voluntad y tiempo
La voluntad, para tratar de acercar un mundo más justo y equitativo al entorno en el que vivo, y el tiempo, que por falta de emplearlo en algo que tuviera más importancia, irremediablemente me empujaba a compartirlo con ellos.
¿Por qué?
Podría decirse que estoy “tocada”, tras haber vivido una experiencia de corte solidario y voluntario el pasado verano en Ecuador.
¿Qué pasa cuando vives una experiencia de este tipo?
Simplemente, compruebas en tus propias carnes que lo que dicen por la tele (que nunca lo repetirán lo bastante, a razón de la importancia que tiene), eso de la pobreza, del hambre, del tercer mundo y demás, es el gran problema del mundo. El gran problema, porque afecta a una gran mayoría. No aparece en los medios porque no vende, y además incomoda.
Pero ahí está. Aquí está.
Comprendí que los pobres no son pobres por ser tontos. Siguen siendo pobres porque no pueden hacer sobresalir sus voces, porque son permanentemente acallados.
Algunos de ellos, en ocasiones gente muy preparada, o gente que tiene más dinero que la media de su país, se suben a una patera a probar suerte en ese mundo donde se vive tan bien. Todos quieren subirse al carro. ¿Tú no lo harías?
El sueño pronto se desvanece, al verse realmente en un entorno ajeno, lejos del cariño de su gente, donde se les excluye por el color de su piel y por ser “ilegales”, van de un sitio a otro buscando trabajo, y en ese camino van perdiendo algo, que si siquiera saben cómo se dice en español: “la dignidad”.
Tiene que ser difícil, la vida, así.
¿Y qué tiene que ver esto conmigo?
Puedo creer firmemente en que yo no tengo la culpa de esta situación. Probablemente no la tenga. En cambio, tengo mucha suerte. Y eso tengo que verlo cada día; soy afortunada.


Pero no por tener. Sino por ser.
La situación política y económica de mi país me permite ser, me permite un futuro. Es esperanzadora, no destructora.
Sin embargo, no puedo olvidar que en la carrera de los países por el desarrollo, los que van por delante es porque probablemente han sido impulsados por los que se quedan atrás. En la conquista por las posiciones ventajosas, la ética no juega ningún papel.
Hace falta com-pasión, entendida como sentir la emoción (positiva o negativa) del otro y más amor, en el mundo.
¿Qué podemos hacer?
Las lamentaciones por las injusticias no sirven de nada. La intención de hacer es algo bueno, pero tampoco tiene un resultado palpable. Lo que hace falta son manos, impulsadas por un corazón que es sensible al dolor ajeno.
Porque su dolor de hoy, puede ser mi dolor de mañana.
Este es el sentido de la solidaridad. Me despojo del velo del prejuicio y veo al otro como lo que es, un “yo” potencial, y aplico la máxima de “hacer a los demás lo que quiero que me hagan a mí”.
¿Qué hacer exactamente?
Sobre todo, estar.
Después, lo que esté en nuestra mano.
Instituciones públicas: garantizar el derecho a toda persona, sea española o extranjera en territorio español, de unos servicios básicos: vivienda, alimentación, salud…
Empresarios y cooperativas: ocuparse de facilitar a sus trabajadores el acceso a una vivienda, porque ejercer el derecho al trabajo sin unas condiciones mínimas de base (vivienda, alimentación, aseo) es una incongruencia, y no conduce más que a una falta de productividad para el empresario y a una situación humillante para el trabajador. Creación de bolsas de trabajo para conocer la demanda real de empleo en cada pueblo.
Iniciativas empresariales: creación de albergues y residencias, de uso temporero y turístico (según la época).
Promoción del empleo: como vigilante de estas residencias o albergues, como mediador intercultural, sindical, como profesor de español.
Ciudadanía: poner a disposición del bien común nuestros valores y habilidades, a través de la fuerza voluntaria: porque hay pocas cosas que satisfagan más que dar al que necesita sin esperar con ello nada a cambio.
- Que me sobran recursos: los proporciono.
- Que sé cocinar: cocino para los que no pueden tomar algo caliente con que templar el cuerpo.
- Que tengo muchos contactos: hablo con unos y otros para resolver problemas.
- Que tengo tiempo: lo dedico a atender las necesidades más prioritarias de mis conciudadanos inmigrantes.
- Que soy joven: dedico mi energía a ayudar y practicar los valores que me enseñan.
- Que soy mayor: aporto mi sabiduría de vida y me siento útil.
El voluntariado une a las personas mediante lazos de afecto, borra prejuicios, enriquece al establecer un intercambio cultural, nos ayuda a asumir una conciencia de ciudadanos globales, porque vemos en esencia que los problemas del otro, el que viene de sitios que ni sabemos ubicar en la bola terrestre, son problemas muy cercanos, problemas que todos queremos tener solucionados, para poder optar a la esperanza universal, la de tener una vida digna y ser felices.
Y si pensamos bien, nos organizamos y trabajamos coordinados, todos, desde lo público, lo empresarial y lo individual, estaremos más cerca de vivir en el mundo que deseamos.
Gracias a todas las personas que han colaborado con alimentos y otros enseres.

Curso impartido

Durante los días 11, 12, y 13 de Noviembre, la plataforma de ciudadanos “Segura Solidaria” llevó a cabo un curso sobre inmigración y contexto legal, con los objetivos de acercar a la población local el fenómeno de inmigración y fomentar valores de convivencia y solidaridad.
Durante este curso se proyectaron reportajes que mostraron un proceso migratorio basado en circunstancias de extrema necesidad, también se habló de la realidad actual que más que avance en derechos sociales es un retroceso a muchos niveles y con mucha incertidumbre ante un futuro de crisis social, económica y medioambiental que nos afecta de forma preocupante a nivel mundial. Por último, se buscaron respuestas para una mejor atención y acogida ante la inminente campaña de recogida de aceituna 2009/10.
Con una asistencia de 28 personas, en este curso quedó latente la necesidad de crear redes de solidaridad social para poder cubrir las necesidades mínimas y dignas de atención y acogida, ya que la administración solo puede llegar a un porcentaje mínimo.


Cheikh Youba, abogado y representante del colectivo de Mauritanos de España, durante su exposición, informó que ante las circunstancias de crisis que estamos viviendo es previsible que este año pueda haber una avalancha de personas en la provincia de Jaén en busca de trabajo.
En un momento donde más que nunca se necesita comprensión y solidaridad ante lo que está ocurriendo, el colectivo de inmigrantes ve impotente como los derechos sociales en los que habían avanzado considerablemente, ahora se ven mermados, derechos como el de arraigo social y familiar, empadronamiento, acceso a la tarjeta sanitaria, educación, salud, formación, defensa de sus derechos etc., etc., ahora, están siendo recortados; se habló por parte de los participantes de experiencias de plazos que se alargan, recursos que se atascan, documentación que se retiene y que las juntas municipales, los servicios sociales, los centros de salud, las comisarias y los juzgados están acentuando a nivel nacional su política de papeles para todo.
Todo esto, unido a un mayor control de indocumentados, recorte de días de estancia en albergues de Jaén (de cinco días, se pasa a tres) o anulación del pago de gasolina a inmigrantes con vehículo que no encuentren trabajo y que carecen de recursos para volver a su lugar de origen, entre otras cosas, puede provocar que la situación de crisis humanitaria este año se vea incrementada y de magnitud imprevisible.
Por otro lado, contamos con la colaboración de Nezha y Naima mediadoras interculturales de Jaén Acoge que expusieron su trayectoria y experiencia personal con este colectivo. Así mismo, informaron sobre los servicios que Jaén Acoge ofrece y a los que se puede acceder, tanto inmigrantes como cualquier organización social.
Entre los servicios que se ofrecen se encuentran los de asesoramiento en general, tramitación de documentos, mediación de conflictos, bolsa de empleo, pago de billetes para la vuelta a su lugar de origen, mediación en temas de salud, llevar a cabo jornadas técnicas, campañas de sensibilización, programas de interculturalidad, etc.
Este curso se celebro en un ambiente cálido y acompañado de 12 inmigrantes que nos contaron su realidad y crearon debate respecto al fenómeno migratorio.
Ante la pregunta de que se puede hacer, surgieron las siguientes propuestas:

1. Que el empresariado responda con las obligaciones de facilitar vivienda, respetar sus derechos laborales y tratarlos de forma respetuosa y digna.
2. Movilización de la población y medios de comunicación para informar, ayudar, fomentar buenos valores, denunciar situaciones de abusos y estar cuando la necesidad lo requiera.
3. Que en situación de emergencia, se puedan habilitar ciertas infraestructuras locales como, viviendas de cáritas, residencias u otros locales municipales sin uso alguno etc., para acoger a los más necesitados.
4. Llevar a cabo campañas de concienciación y jornadas interculturales para fomentar una buena convivencia.
5. Diseñar campañas de captación de recursos económicos, de alimentación, de ropa de abrigo etc.
6. Favorecer el alquiler de viviendas para evitar que inmigrantes que trabajan, no duerman en la calle.
7. Ser comprensivos, respetuosos, pacientes, solidarios y aceptar que la pobreza es posible erradicarla si aprendemos a compartir.

Por último, agradecer al Ayto de La puerta de Segura su colaboración y predisposición, a Radio Sierra por estar como siempre ahí, a personas anónimas que en silencio día a día ofrecen su tiempo y recursos a los más necesitados y al colectivo “Segura Solidaria” por su persistencia, claridad y amor a la hora de velar por nuestros hermanos, los más pobres.

“El amor es solo para aquellos que se atreven a amar”
PLATAFORMA DE CIUDADANOS “SEGURA SOLIDARIA”

Carta de Isidra Peña

Otro año, nuevamente con la llegada de la recolección de la aceituna, tenemos masificación de inmigrantes, personas de distintas nacionalidades que por diversas circunstancias, básicamente por que no tienen trabajo en su lugar de origen, vienen a trabajar a nuestro pueblo. Muchas de estas personas duermen en la calle, durmiendo bajo el frío invierno, tapadas con cartones y mantas donadas por las personas solidarias de este municipio y otros. Entre estas personas solidarias se encuentra también nuestro paisano Francisco Liñán para todos conocido como Paco Pacolmo.
Hace unos días esta Plataforma realizó en Puente de Génave, una manifestación durante todo el día en apoyo a los inmigrantes, en la puerta de la Iglesia de este pueblo y en la casa del señor Alcalde, leyendo y dándole el manifiesto personalmente un portavoz de la Plataforma.
Por este motivo yo, Isidra Peña, representante en Siles de la Plataforma “Segura Solidaria”, junto con otros colaboradores hemos solicitado ayuda al Alcalde de Siles, así como al párroco. La respuesta no ha sido la que esperábamos. Existe descoordinación en el reparto de las ayudas y sucede que a veces ayuda a la misma persona una parte y la otra.
Al alcalde solicitamos la cesión de un cobijo para dar asilo a unos cuantos inmigrantes, ya que para todos no hay espacio, éste nos ha cedido una nave del vivero de empresas, por ello le estamos agradecidos por su solidaridad y colaboración. Nos ha servido de mucho alivio, por lo menos ayudar a unas cuantas personas estos días de frío y nieve. ¡Ojala se pudiera dar cobijo a todas las personas que necesitan un techo!

Isidra Peña